Mientras salga el sol cada mañana y la continuidad de la espiral no deje de moverse, la filosofía de las emociones carece de un valor absoluto… convendrán conmigo en la posibilidad de la convivencia de la tristeza y la felicidad, del placer y del dolor, del odio y del amor, en definitiva…los orientales ya lo sabían hace tiempo, no es cierto? Yin y yan…
He vuelto a la filosofía y parece que ya no puedo librarme de su forma de discurso… sólo quería acercarme otra vez a pensar en el poder de las lágrimas y en cómo juzgar si alguien está triste o feliz, al menos de manera global.
Desde ese día en que decidí ser dueña de mis actos, elegir el sacrificio y el camino difícil, por muchos ríos que cubran mis mejillas, y ahoguen mi pecho, el estado total es de plenitud y autosuficiencia.
La niña recorre el discurso de la pulga mirando al sol, con los ojos brillantes y la cabeza bien alta!!!!
Carpe diem
sábado 6 de octubre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentarios:
yo la neta e estadado muy triste pero se que si entiendo todo lo da la tristesa boy a olvdarlo y tu desidete adios
Publicar un comentario en la entrada