Cuentan las historias que los encuentros entre existencias suelen evolucionar en tragedia, comedia, melodrama o tragicomedia. Si tenemos la actitud y el humor adecuado, podemos evitar caer en el más patético de los melodramas, que nos dejaría con el fango a la altura de la boca como los melancólicos del infierno de Dante.
Con un poco de humor y haciendo sátiras de nuestros actos, podemos convertir un destino oscuro, algún sacrificio indeseado, en una ironía graciosa, curiosa y que de sentido.
Y así pasa en esta historia que no van a leer, porque sólo quiero recordarme y recordarles que los lazos de la distancia, los que agarran con fuerza las tripas, son los que hacen que brillen los ojos, por mucho que duela y aunque conlleven ciertas pérdidas. Llenan y no vacían.
Una ultima cosa: los maestros son los amigos o si quieren, los amigos son maesos y criptonita es la sustancia que puede con el superhombre..pero nadie habló en ese relato del propio poder del deseo, al que no puede resistirse cuando la han enseñado a volar estando con él.
CARPE DIEM
domingo 25 de noviembre de 2007
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1 comentarios:
desde la licencia de silbar bajando la cuesta, si se me permite la expresión y la máscara, si hay diálogo hasta el final y... espera... estoy hablando... si me quieres escuchar... o comunicar lo que sabemos cuando hablamos de lo que hablamos y porque es pronto... de un día para otro, y desde entonces... miserias ninguna, razones las tuyas... podemos seguir riéndonos juntos... con tus más palabras demás... pacificantes... tu verborrea de palabras porque las puedes cristalizar en juegos y brindis y no has de madrugar para ganar el trabajo o, a nadie importan los cementos, las fiestas y las mareas... una vez que acaba la música y... no sé de vosotras... y no sé si fui yo el que pierde la escritura
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