Lo que sigue lo escribí de camino a ese espacio que esta cultura ha dejado para negociar la muerte, hace ya más de un mes...pero me ha costado sentarme y recordar, me ha costado frenar para asumir lo otro que se había precipitado...
La muerte es un plato amargo...¡Cuánta razón tienen los poetas cuando hablan de la hiel en la garganta!¡Cuánto pesa este pequeño trozo de papel en mis manos!¡Cuánto pesa un texto cuando va cargado con Ella! No temáis: mientras yo esté en este mundo, nunca estaréis solos. Contad conmigo...dios, os debo tanto!!! Trágica circunstancia me ofrece destino para compensaros... La "sofofilia" me ha precipitado a nuestro encuentro: un pequeño gesto, deseo que se convierta en una gran esperanza: de vida, de seguir viviendo.
Y en el doloroso momento de las ausencias, derramaréis lagrimas, claro... (¡Ay!, Mario, ¿Cómo me dejas ahora?) Pero el texto, las letritas, espero que os recuerden las presencias. Y equilibren la balanza del sufrimiento, hacia una nostalgia...no hay prisa...aún tenemos tiempo.
Dedicado a mi bicho y mi madrina. Os quiero!
domingo 17 de febrero de 2008
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